• Reza y ayuda a las Vocaciones


    22 de abril- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Llamada, respuesta y Misión


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa Vocaciones


    "Escuchar, discenir, vivir la llamada del Señor"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    A 75.000 seminaristas y 6.500 novicios/as y 2000 formadores en los territorios de misión
  • ¿Cómo colaborar?


    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en colegios e institutos

6 oct. 2014

"CON JESUCRISTO SIEMPRE NACE Y RENACE LA ALEGRÍA"

 Damián Díaz Ortiz. 

El Papa Francisco ha introducido a esta Iglesia que buscaba caminos para una Nueva Evangelización en una dinámica verdaderamente novedosa: El "nuevo ardor" brota del encuentro personal con Jesucristo. Los "nuevos métodos" surgen espontáneamente cuando nos dejamos inundar por la alegría del Evangelio.
Francisco repite sus palabras en el mensaje para el DOMUND 2014: "La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por el son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría" (EG 1)
Esto, que algunos sabemos en teoría, y pocos en nuestras Iglesias de antigua cristiandad experimentan, es, sin embargo, moneda corriente en la vida de las Misiones. Quienes hemos participado en la tarea de la Misión ad Gentes sabemos de la alegría verdadera que inunda a quien recibe por primera vez la Buena Noticia, qué horizontes de esperanza abre en los corazones, y las transformaciones personales que va poco a poco produciendo en culturas y tradiciones seculares.

Por eso, una vez más, la misión ad gentes se convierte en paradigma para nuestras comunidades cristianas, que necesitan ver renacer en ellas la alegría, la verdadera, la del Evangelio. Ayudemos a nuestros misioneros a sembrar esa alegría allí donde la Buena Noticia aún no ha llegado, y compartamos desde su testimonio la vitalidad que el Evangelio va sembrando por todos los rincones del mundo.