VOCACIONES NATIVAS

  • VOCACIONES NATIVAS 2026


    Todos oramos por todos
  • MEMORIA DE ACTIVIDADES 2024


    ¡Así fue nuestro año!
  • MEDITACIÓN DIARIA


    ¡Reza con nosotros por las misiones!
  • SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital

09/06/2026

DÍA DEL MISIONERO DIOCESANO. 14 DE jUNIO

 

Gracias, de corazón.

El próximo día 14 de junio, celebramos el aniversario del martirio en Perú de nuestro paisano Vicente Hondarza. ¡43 años ya! Para honrar su memoria, y para recordarnos que debemos seguir su estela, y la de tantos sacerdotes, religiosos/as y seglares, de nuestra Diócesis, y de todo el mundo que entregan su vida a la Misión, a veces, como Vicente, hasta derramar su sangre, celebramos en nuestra Diócesis el Día del Misionero Diocesano.

Es un día para el agradecimiento. Agradecimiento a Dios por el regalo de la Misión, por habernos confiado a sus discípulos la tarea de llevar hasta los confines del mundo la tarea de anunciar la Buena Noticia y de construir el Reino de Dios.

Es un día para sentirnos implicados. Todos. El compromiso con la Misión Universal “es el índice exacto de nuestra fe en Cristo y en su amor por nosotros”, decía San Juan Pablo II. No es asunto de unos pocos. Todos los bautizados tenemos la obligación de continuar la Misión que el Señor Jesús nos encomendó, que era la que Él mismo había recibido del Padre.

Algunos se sienten más interpelados por el mandato misionero: “Id por todo el mundo”, y dejan familia, casa y cultura, para compartir la vida con los hermanos lejanos. Algo de nosotros va con ellos, y con ellos nosotros también compartimos la Misión y nos sentimos enviados hasta los últimos rincones de la tierra.

Ellos esperan de nosotros la oración, el interés por su Misión, el respaldo moral, y el apoyo a sus tareas tanto pastorales y evangelizadoras como humanitarias.

Con los fondos que nos llegan de este Día del Misionero Diocesano, así como algunas aportaciones personales o de grupos, cada año podemos ayudar desde la Delegación de Misiones a varios de nuestros misioneros a continuar respondiendo a la llamada del Señor. ¡Ellos lo necesitan, y nos lo agradecen!

Que, con la fuerza del Espíritu, abramos nuestros corazones a la universalidad, y así seamos cada vez más partícipes de la Misión que Jesús nos encomendó y que ahora es el empeño de nuestros misioneros diocesanos.

Un saludo cordial en Cristo Jesús.

Damián Díaz.

Delegado diocesano de misiones.