Un año más, desde
Carta de presentación y convocatoria.
Autorizaciones para participar en Encuentro.
Un año más, desde
Carta de presentación y convocatoria.
Autorizaciones para participar en Encuentro.
Damián Diaz Ortiz. Director Diocesano de OMP Ciudad Real.
Una de las cosas más bonitas y gratificantes que uno se
encuentra en las Misiones, al menos en África, que es lo que yo he vivido, es
la cordial y permanente colaboración entre los distintos misioneros y sus
parroquias o misiones, independientemente del origen de los misioneros, su
raza, color o idioma. Nada es perfecto, pero apenas se notan las rivalidades,
celos, envidias, que suelen existir en otros contornos, en la sociedad y a
veces en la misma Iglesia.
Sin llegar a la perfección, como decía, sí que se intenta
vivir mucho más la comunión, formar comunidad, poner los distintos dones y
carismas al servicio del bien común, que es el anuncio del Evangelio y la
construcción del Reino de Dios.
Creo que los niños viven esta unidad y preocupación por
los demás de manera espontánea y natural. Allí y aquí. Y si encima están inspirados
por el Amor de Dios que nos une, y el mandato de Jesús que nos envía y nos hace
sentir a todos misioneros, tenemos motivos para no perder la ilusión y vivir
siempre la esperanza.
Un año más, recibís antes los materiales para la Jornada
de la Infancia Misionera. El motivo es que, desde hace cuatro años, esta
Jornada se ha adelantado un domingo, al 15 de enero, para no hacerla coincidir
con el Domingo de la Palabra establecido por el Papa Francisco.
Obras Misionales Pontificias, organiza el X Concurso de Infancia Misionera. Dirigido a niños y niñas de 1ª a 3º de primaria. Y niños y niñas de 4ª a 6º de primaria.
Todos somos parte de una sociedad que nos necesita y ser parte de ello es lo que nos hace mejores. En un mundo dividido por el odio, las guerras, las diferencias... Los cristianos mantenemos la unidad. Nos ayudamos, nos perdonamos y mostramos a la gente que otro mundo es posible....
Todo lo que necesitas saber para participar, está AQUÍ
Aquí encontrarás las autorizaciones, fichas y carta para descargar.
¡Estamos de vuelta! Después de dos años sin vernos a causa de la pandemia, creemos que se dan las condiciones necesarias para retomar nuestros queridos Encuentros de Infancia Misionera. Así pues, desde
Como siempre,
pretendemos mantener vivo en nuestros niños el espíritu misionero, educarles en
la fraternidad universal, animar todas las comunidades parroquiales, y
propiciar la creación de grupos de Infancia Misionera.
¡TENEMOS GANADORA! DEL CONCURSO DE INFANCIA MISIONERA en la categoría 2, que son los participantes de 4º a 6º de Primaria.
Marta Morena, del Colegio Alcalde José Maestro de Ciudad Real . ¡ENHORABUENA MARTA!.
Tenemos finalistas, y tenemos ganadora del Concurso de Infancia Misionera "Tú eres luz del mundo".
Enviamos a la Dirección Nacional de Obras Misionales Pontificias, estos tres dibujos que son los finalistas de la fase diocesana, en sus dos categorías.
Con un total de 47 participantes. Estos han sido los finalistas. Marta Morena, Paula Laguna y Vera Jiménez, Alumnas de los colegios: José Maestro de Ciudad Real y Calderón de la Barca de Puertollano. ¡ Enhorabuena chicas!.
Damián Diaz.
Cuando sus padres presentaron al Niño en el templo,
siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel
anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías.
Más tarde, el mismo Jesús diría a sus discípulos, y
continúa diciéndonos a nosotros: “Vosotros
sois la luz del mundo, vosotros sois la sal de la tierra”. Todos nosotros.
Pero también tenemos que reconocer que, de manera especial, los misioneros,
llenos de Dios por la oración, llevan al
mundo la luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y de los
pueblos. Con ellos, nosotros estamos llamados a hacer brillar ante todos la luz
de Cristo.
Este año, recibís
antes los materiales para la Jornada de la Infancia Misionera, esta Jornada se
ha adelantado un domingo, al 16 de enero, para no hacerla coincidir con el
Domingo de la Palabra establecido por el Papa Francisco.
Pero esto la ha aproximado tanto a la Navidad, que desde
Obras Misionales Pontificias han decidido modificar la organización de esta
Campaña. La idea es que los niños trabajen en Infancia Misionera ya desde
Adviento, en un camino misionero que les acompañe todo diciembre, incluida la
Navidad, y que al regresar a los colegios y parroquias después de Navidades solo
quede rematar la campaña y celebrar la Jornada.
Así, se ha convertido el Adviento Misionero tradicional
en un calendario, con actividades para cada día. Cada día, del 28 de noviembre
al 24 de diciembre, tendrá asociada una actividad/misión basadas en las tres
formas de vivir Infancia Misionera: creer, vivir y compartir. Continuando
durante la Navidad, hasta culminar en la Jornada del 16 de enero.
Las actividades que se proponen a colegios y catequesis
son:
-
Encuentro con la Palabra
-
Lámina de colorear, hucha del compartir
-
Actividad extraordinaria (scape room o missio quiz)
-
Concurso de dibujo
-
Sembradores de estrellas (presencial o digital)
Infancia misionera ofrece
materiales y sobre todo valores para ayudar a los niños a crecer en la fe, en
el amor, en la solidaridad y la universalidad. Por eso, es bueno no dejar para
la última semana, recién terminada la Navidad, tantos recursos educativos como
la Infancia Misionera pone a nuestra disposición.
Todo lo que os enviamos, y mucho más, podéis encontrarlo,
y descargarlo y multiplicarlo, en la página web: https://infanciamisionera.es/
¡¡Con los misioneros, hagamos que nuestros niños sean,
como Jesús, LUZ PARA EL MUNDO!!
La tercera etapa del itinerario que estamos proponiendo a
nuestros niños para acompañar a Jesús Niño a la Misión pasa por Nazaret. Es la
etapa más larga de la vida de Jesús, el Hijo de Dios encarnado. Él, como
cualquier niño, creció, desarrolló sus cualidades, descubrió su vocación, se
formó en los valores fundamentales para la existencia humana, en el seno de una
familia.
Por eso esta etapa es muy importante para la educación y
formación de nuestros niños. Ellos también han recibido el amor, han sido
protegidos en su desvalimiento, han aprendido a relacionarse con los otros, en
el seno de su familia. Y este año la Infancia Misionera nos da la oportunidad
de recordarlo y agradecerlo.
Pero además, en el seno de la familia también se aprenden
valores tan importantes como el servicio, la solidaridad, el perdón, la
gratuidad, la entrega. Que, por cierto, son valores eminentemente misioneros.
Por eso, este año la Jornada de la Infancia Misionera nos
invita a dirigir nuestra mirada no sólo a nuestros niños, sino también a
nuestras familias, invitándoles a vivir los valores más fundamentales
cristianos, y a proyectarlos hacia el mundo entero, en un ejercicio de
universalidad y amor solidario.
Por cierto, que ya sabéis que desde el año pasado esta
Jornada de la Infancia Misionera se adelanta al tercer domingo de enero, dado
que el Papa convocó para el cuarto domingo el Domingo de la Palabra. Nos
adaptamos a las propuestas del Papa, y acercamos la Jornada a la celebración de
la Navidad, desde donde comenzamos ya a sentirnos solidarios con los niños de
todo el mundo y los misioneros que con ellos comparten su vida y nuestra fe.
Villarrubia de los Ojos acogió el pasado sábado el encuentro
de la Infancia Misionera, el undécimo que se celebra en la diócesis, con la
asistencia de más de 1800 niños y 150 voluntarios, especialmente de la
localidad de acogida.
Un año más, desde
R: Cuando yo estaba en España vivía el
compromiso o la solidaridad de forma muy particular, es decir, si conozco un
caso ayudo, o al ver algún caso en televisión, te duele, pero no me hacía mucho
cargo de la realidad social, para eso tuve todo un proceso. Me costó darme
cuenta de la solidaridad que había visto desde pequeño en mi casa. Ahora,
cuando vuelvo de vacaciones, veo personas muy comprometidas, desde la fe o
desde sus convicciones morales; personas que quizá por el ritmo frenético al
que les empuja la sociedad no se dan el tiempo de ir más allá, pero que tienen
dentro el convencimiento de que ayudar al prójimo es un deber moral; personas
que se interesan por nuestro trabajo y que quieren colaborar. Yo creo que
existe el compromiso. Sólo hay que buscar un poco y florece.
R: La misión tiene una parte de
fantasía, una dimensión donde juega la imaginación, pero es solamente antes de
salir. A veces, nos vemos como Robert de Niro en la película “La Misión”, o
yendo a hacer “turismo solidario”, pero cuando llegas y sobre todo si eres
laico, y ves que estás sólo, que tus referentes personales y sociales no están,
la cosa se complica. Cuando intentas hacer algo simple como ir de paseo con los
niños y te das cuenta de que no tienes dinero, o quieres hacer una actividad y
no hay materiales y piensas que ahí (aquí en España) lo resuelves en cinco minutos,
al principio sientes impotencia. Es ese momento en el que debes ir al fondo de
tu motivación para estar ahí, y por lo menos en mi caso cuando pones todo en
manos de Dios la cosa se suaviza y empiezas a ser feliz. Es verdad que se
extraña la familia, los amigos, las costumbres, los olores y sabores que desde
pequeño han crecido contigo, pero al final eso es secundario. Yo ahora
respondería: sí, es fácil ser misionero si a pesar de todas las dificultades no
te crees centro de la misión y te sientes un instrumento, un simple enviado.