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23 oct. 2014

EL DOMUND EN MUISNE.

Hna. Maria Jose Carrero Viñas. Misionera Comboniana en Muisne. 

Hoy fue un día con mucha Alegría… Lo comenzamos saliendo desde el Relleno, en el otro lado de la isla de Muisne... El señor Joaquín, con su camioneta puesta a disposición para la ocasión, Flavio, Narcisa y mi persona salíamos hacia la “Boca del Rio Sucio”, así se llama el recinto donde habíamos planificado realizar la  visita a las familias, puerta a puerta. A unos dos kilómetros nos esperaban otras cinco personas de “Mantabal”, comunidad cercana, que se unían a nosotros. Llegamos a la comunidad a las nueve y esperando a otros 8 hermanos que se acercaban de “Sal si puedes” para participar también en esta misión. Dimos inicio todos juntos en círculo con una oración de envió a nuestra misión. Sintiendo que éramos enviados por Jesús, y pidiendo que el Espíritu Santo pusiera en nuestras bocas las palabras necesarias para cada hogar,
nos dividimos en  grupos de dos o tres y llegamos a las casas pidiendo con respeto un encuentro en torno a la Palabra de Dios, en torno a la vida. Las familias en su mayoría nos fueron acogiendo, abriendo sus puertas, desahogando sus dificultades y agradeciendo de corazón el mensaje de paz, de cercanía  y de amor que les transmitíamos de parte de Dios Padre. Al acabar cada visita les invitábamos a acercarse a la capilla para tener un momento final de compartir, de oración. Así llegado el momento nos reunimos todos los que habían sido invitados y se habían acercado, junto a nosotros los que veníamos de más lejos. En aquel momento nos sentimos unidos a Dios, entonando cantos de alabanza, de fiesta,  celebrando la Liturgia de la Palabra. La gente quedo contenta y expresó su deseo de que los acompañáramos más de frecuente.
 Al término, uno de los catequistas de la comunidad nos pidió de ir a visitar a un enfermo que estaba lleno de heridas. Nos acercamos al lugar, era  una familia humilde y al verlo: un hombre joven, postrado en una hamaca con llagas de tipo tropical... inmediatamente sugerí, “Nos lo llevamos a Muisne, si lo permite la familia”. Ellos estuvieron de acuerdo y, así lo trajimos y lo llevamos al centro de salud donde lo referenciaron a Esmeraldas, capital de la provincia. Les apoyamos cada uno según sus posibilidades para su viaje y estancia en la capital de provincia. Sentimos la presencia, la energía suave de Dios con nosotros, con el enfermo que se fue más tranquilo.
Este fue nuestro día del Domando en Muisne… El día que celebramos el Amor Universal e incondicional de Dios por cada uno de sus hijos.
Un fuerte abrazo desde la misión