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23/11/2018

VOLUNTARIOS PARA LA MISIÓN.


Tenemos las fechas para el Curso  Voluntarios para la Misión. Como en los años anteriores, consistirá en tres fines de semana de formación para quienes deseen conocer mejor la Misión ad Gentes y el mundo de las Misiones, obligatorio también para quienes quieran ser enviados a una experiencia misionera de verano por las Delegaciones de Juventud y Misiones. 
Contenido:
Voluntariado y Misión
Teología de la misión. La misión del evangelio.
Biblia y misión
La vocación misionera
Espiritualidad misionera
La misión como servicio a la caridad
Inculturación: Ámbitos geográficos
Promoción justicia y misión
Testimonios de misioneros o voluntarios
Preparación para el trabajo a realizar según proyecto.
Fechas:
19-20 enero 2019.23-24 febrero 2019 y 30-31 de marzo 2019. 

22/10/2018

X ENCUENTRO DE INFANCIA MISIONERA. BOLAÑOS DE CALATRAVA


Un año más, desde la Delegación de Misiones nos disponemos a convocar el que será el X ENCUENTRO DIOCESANO DE INFANCIA MISIONERA.
Como en anteriores ocasiones, pretendemos mantener vivo en nuestros niños el espíritu misionero, educarles en la fraternidad universal, animar todas las comunidades parroquiales, y propiciar la creación de grupos de Infancia Misionera.

La fecha será el sábado 17 de noviembre.
El lugar: Bolaños de Calatrava.
Lema: “Con Jesús a Belén. Qué buena noticia” (es el lema de la próxima Jornada de Infancia Misionera).
Podrán participar todos los niños que lo deseen, de 9 a 13 años, acompañados de sus padres y catequistas.





Descargar información:
Carta Encuentro.
Autorización.
Ficha para los grupos:
Ruta de acceso.

18/10/2018

Domund 2018 Misiones Ciudad Real

09/10/2018

CAMBIA EL MUNDO

                                                                                    Damián Diaz.
Hablar de “cambiar el mundo” como nos propone el lema del DOMUND 2018, seguro que parecerá a muchos utopía trasnochada o misión imposible, después del fracaso de tantos intentos por hacer lo mismo especialmente en los últimos decenios del siglo pasado. De ahí nació la “postmodernidad” como desilusión de los esfuerzos de la modernidad, y ahora lo más que aspiran algunos es simplemente a cambiar de móvil o cualquier otro artículo de un consumo que nos invita continuamente a usar y tirar. El cristiano, sin embargo, constata que el mundo que tenemos dista mucho del sueño de Dios. Y los jóvenes, a quienes especialmente se dirige el Papa en su Mensaje para el Domund de este año, siempre se han caracterizado por sus ansias de cambio, de novedad, por su inconformismo con un status que hace sufrir a tantos hermanos, y su deseo de hacer su aportación personal para la transformación de este mundo a mejor. “Nadie es tan pobre que no pueda dar lo que tiene, y antes incluso lo que es. Me gusta repetir la exhortación que dirigí a los jóvenes chilenos: «Nunca pienses que no tienes nada que aportar o que no le haces falta a nadie: Le haces falta a mucha gente y esto piénsalo. Cada uno de vosotros piénselo en su corazón: Yo le hago falta a mucha gente»”, les dice y nos dice. Los misioneros, de manera especial, desde el nacimiento de la Iglesia, y todos los cristianos convertidos en verdaderos discípulos misioneros, no dejan de proponérselo y hacer su aportación especial: Vencer la inercia y el egoísmo, y, desde un corazón impregnado en el amor de Dios, dejar de pensar sólo en las necesidades propias y comenzar a pensar en las necesidades de los demás, salir de las cuatro paredes del confort al mundo sin fronteras, participar del proyecto de Vida y Amor de Dios. Todos nosotros estamos invitados: CAMBIA EL MUNDO.

03/09/2018

ESCUELA DE VERANO.


Una cincuentena de participantes han asistido este año a la veinticinco edición de la Escuela Misionera de Verano. Un cuarto de siglo ininterrumpido convocándonos para reforzar las motivaciones de nuestro compromiso personal y eclesial, para mejorar la dimensión misionera de nuestra Parroquia, para celebrar agradecidos, los avances del Reino de Dios en el mundo y en cada uno de nosotros, para   conocer y compartir la vida y tarea de nuestros misioneros, para convivir, compartiendo nuestra experiencia cristiana de conversión personal y de acciones transformadoras.
 El tema de estudio ha sido el Ecumenismo. Porque la división y a menudo el enfrentamiento entre las Iglesias, ha sido siempre un problema grande en el trabajo misionero, y porque la presencia de miembros de otras confesiones cristianas en nuestras localidades supone ahora un reto a nuestra labor de animación misionera. Y porque solemos desconocer el origen y los principios de estas confesiones cristianas, necesario a la hora de entablar un diálogo e incluso una colaboración.
 Amadeo Puebla, Delegado Diocesano de Ecumenismo, hizo la introducción y nos puso en situación acerca del Movimiento Ecuménico en los últimos tiempos. Después, los GAM de Valdepeñas,  Alcázar de San Juan y el grupo de Jóvenes Misioneros, Miguelturra y La Solana,  fueron presentándonos la historia y los principios doctrinales de esas diferentes confesiones. La conclusión del último día fue preguntarnos cómo nos interroga a nosotros, y qué podemos hacer para trabajar por el diálogo y el ecumenismo en nuestras comunidades parroquiales.
Las oraciones y celebraciones de la Eucaristía han sido momentos intensos de unión con Dios y con los hermanos.
 También nos ha acompañado el testimonio de distintos misioneros: José Luis Muñoz, Hermanito del Evangelio, natural de Campo de Criptana, misionero en Bolivia; Ana Luisa, Religiosa Trinitaria, misionera últimamente en Perú, antes en África, y José Muñoz, padre mercedario, misionero en República Dominicana, antes en Ruanda y Congo, que han acercado la vida misma de las misiones.

«Que sean uno, como nosotros somos Uno”, pedía Jesús al Padre. Este deseo y oración de Jesús nos interpela: «Aquí estoy, envíame».



04/07/2018

"PASÓ HACIENDO EL BIEN"


Antonia Sánchez Morocho. Misionera Comboniana en Uganda.
"Sigue su huella" es una invitación para cada uno de nosotros que nos llamamos “cristianos” o sea, seguidores de Jesucristo. Pero, podemos preguntarnos: ¿Dónde encontrar esa huella de Jesús? Naturalmente la respuesta la encontramos en el Evangelio donde se nos dice todo (o casi todo) lo que hizo y dijo Jesús. Pero hoy me gustaría considerar con vosotros una frase muy cortita de S. Pedro que encontramos en el libro de los Hechos de los Apóstoles. “Él, (Jesús) pasó haciendo el bien…” (Hech. 10, 38).

“Pasó haciendo el bien” Creo que esa es la huella de Jesús que estamos llamados a seguir: pasar haciendo el bien. Qué bonito sería, al menos a mí me gustaría que cuando haya dejado este mundo, quien me haya conocido pudiera decir de mí, “pasó haciendo el bien” como Jesús. Y me pregunto: ¿cómo puedo yo pasar por esta vida haciendo el bien? Yo no hago milagros No he hecho ninguno en toda mi vida, o quizás sí, algún milagro chiquitín que he venido a saber muchos años después de que ocurriera. Una religiosa con la que viví por unos años, siendo yo joven, la volví a encontrar ella ya muy anciana.  Se había olvidado de mi nombre pero me dijo: “tú eres la que me enseñó a rezar sin libro”. (Ella cuando rezaba siempre tenía que leer las oraciones del libro.) Había aprendido a orar sin libro, con el corazón. Eso no se le había olvidado.
En mis tiempos mozos de misionera en Uganda fui profesora de Educación Cristiana en un Instituto para chicas. Algunos años después de dejar esta institución recibí una carta de una de mis antiguas alumnas en la que me contaba algo de su historia. Siendo estudiante universitaria se quedó embarazada. Le aconsejaron que abortara para poder seguir sus estudios, ella se negó rotundamente. Me decía en su carta: “Mi hijo vive gracias a lo que tú me enseñaste: ‘la vida de un ser humano es sagrada y solo Dios que la da, la puede quitar’.”  

Seguro que todos hemos conocido personas que pasan haciendo el bien de manera sencilla, sin hacer ruido, pero haciendo que los que están a su alrededor se sientan a gusto porque se saben aceptados y amados así como son. Personas que saben captar cuando alguien está triste o preocupado y saben decir una palabra de consuelo, saben dar ánimos a quien se siente abatido. Personas que saben renunciar a algún placer, legítimo, como puede ser un día de descanso, salir con amigos, ver una buena película, etc. para ir a visitar a un enfermo o a una anciana que está sola y que quizá se siente abandonada. Personas que son “manitas” y que saben arreglar cosas y se ofrecen en la parroquia o en el pueblo para ayudar a quien lo necesite. Personas que saben “escuchar” ¡Ay!, cuanto necesitamos hoy de estas personas que nos escuchan con interés, con paciencia, que nos muestran su cariño con un abrazo o una simple palmadita en la espalda.. Todos necesitamos compartir penas y alegrías. Para las alegrías quizá encontremos fácilmente quien nos escuche, para las penas no tanto, pero cuanto bien nos hace compartirlas con alguien.
Seguir la huella de Jesús, haciendo el bien. Y esto en un mundo como el nuestro donde parece, a juzgar por lo que vemos y oímos en algunos medios de comunicación, que el mal prevalece sobre todo: guerras, corrupción, atentados, robos, mentiras… No, nosotros los que andamos tras las huellas de Cristo no podemos permitir que el mal lleve las de ganar. Cristo nos llama, nos urge a que lo sigamos haciendo el bien en este mundo, nos pide que seamos valientes, que nos enfrentemos al mal con el bien cueste lo que cueste.  Quizás alguien nos tome el pelo, se rían de nosotros, y ¿qué? Que lo hagan. Nosotros vamos por el camino que Jesús nos ha trazado, seguimos sus huellas que nos llevan por el camino de la Vida, esa Vida en abundancia  que Él vino a traernos.

Un abrazo desde Uganda,

25/06/2018

XXV ESCUELA MISIONERA DE VERANO.

Este año profundizaremos en Ecumenismo y Misión.
Destinado a  Grupos parroquiales, Militantes cristianos interesados en compartir esta convivencia y formación. Familias cristianas que deseen una formación misionera. Responsables de la iniciación cristiana de Niños y jóvenes





21/06/2018

¿Y POR QUÉ NO?.


Tomas García Martín-Moreno. República Dominicana. Pregón de Fiestas en Fuente el Fresno. 
“Los ríos no beben su propia agua; los árboles no comen sus propios frutos. El sol no brilla para sí mismo; y las flores no esparcen su fragancia para sí mismas. Vivir para los otros es una regla de la naturaleza.
La vida es buena cuando tú estás feliz; pero la vida es mucho mejor cuando los otros son felices por causa tuya” (Papa Francisco)
 

Estoy feliz y agradecido de estar hoy aquí, de contar con la confianza y el apoyo de vosotros para ser este año el pregonero de las fiestas de nuestro pueblo; de poder vivir y compartir estos días inolvidables de fiesta en honor a nuestra querida Santa Quiteria, después de tantos años, y de hacer mías estas hermosas palabras del Papa Francisco con las que he iniciado este pregón.
Días, éstos, para el reencuentro familiar, para los amigos, para la fraternidad compartida desde la alegría, la fe y la solidaridad que nos une con mi otra familia de Santo Domingo, República Dominicana, gente alegre y de buen corazón, que se encuentra físicamente a miles de kilómetros pero que siempre llevo conmigo en el corazón.
Quisiera que este pregón sea un homenaje a tantos fuenteros que, como yo, viven en otros lugares pero que llevan en su corazón a nuestro pueblo y a su gente. Y un homenaje, muy sentido también, a tantos misioneros que dejan su país, su cultura y sus costumbres pero no así sus raíces. Ellos fueron en mi niñez “inspiración” para ser  hoy lo que soy por la gracia de Dios y de vuestras oraciones.
No os oculto que este pregón me produce cierto nerviosismo pero también mucha ilusión y gratitud por la oportunidad de reencontrarme con muchos de vosotros a los que llevo años sin ver. Algo creo que hemos cambiado con los años. Por lo menos en lo físico.
Tengo que reconocer que ha sido vuestro cariño, vuestra oración y generosidad durante todos estos años la que me ha traído hoy a responder que sí a esta invitación que me hizo Don Teodoro, nuestro alcalde, en las últimas vacaciones. Y a llenarme de valor, de mucho valor, para hacer este pregón y hacer, a su vez, de este pregón un canto a la solidaridad, a la libertad, como religioso mercedario que soy, y cuya celebración jubilar estamos celebrando (800 años desde que se fundó nuestra Orden de La Merced para la liberación de los cautivos en el siglo XIII y que hoy con mucha pasión seguimos en la tarea). Un canto a la vida de nuestros mayores, de nuestros abuelos, de nuestros padres, hermanos, vecinos, de todos y cada uno de los que nos sentimos familia de este pueblo de corazón grande y alegre.

                                                          I
Miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos… Para encontrar el niño que fui y algo de todo lo que viví.  Y entre emoción y nostalgia, y alguna que otra lágrima, pues reconozco que soy,  y he sido siempre, muy sensible y también algo inquieto.
¡Cuántas veces, todavía hoy,  muchos me recuerdan como el niño pequeño que su madre ataba de las manos y los pies, en la puerta de la casa de Valerio, el farmacéutico, donde vivía cuando era pequeño. Y que lo que hoy soy y donde hoy estoy es fruto de las raíces que me vieron nacer y crecer. De todo lo bueno y mucho que recibí con amor, esfuerzo y sacrificio de mis padres, abuelos, familia, vecinos, catequistas, profesores, sacerdotes, religiosas, y amigos. 
Muchas de esas personas que me vieron crecer, que me acompañaron y me ayudaron a creer ya están en el cielo junto al Dios de la Vida. A todas ellas mi oración y gratitud por siempre.
 Muchos son los recuerdos que me acompañan este tarde:
- Las noches estrelladas de verano en casa de mis abuelos Aurelia y Bernardo (El Zaga),
- El cine de las sábanas blancas en la fachada de mi tía Juana (hermana de mi abuela)
 -Los juegos en la calle al lado de la escuelita, las noches de verano, de salir a tomar el fresco, la calle de la barandilla, la tienda de la Leonor, el juego del escondite, el botebotero, las canicas, la misa de 11 los domingos, las flores a María, las fiestas y procesiones de Santa Lucía, la hoguera y los tomillos, Santa Quiteria, la harina y los panecillos, San Cristóbal y la verbena, la semana cultural en agosto, la ilusión del mercadillo de los martes. Algunos chuches o pollitos de colores.  Los veranos de clases de recuperación: el inglés y las matemáticas que me perseguían año tras año. Después serían la Física y la Química. La máquina de escribir dónde la Angelines.
-La huerta de mi abuelo Bernardo, la aceituna, las Peñas lisas… Mis amigos, primos, las chapas. El doctor Arsenio y la practicante, Montse, que pacientemente visitaban mi casa, fuera a la hora que fuera,  y cuidaban la salud de un niño que enfermaba con mucha frecuencia. El problema eran las anginas y vegetaciones. Y, por eso, la ilusión de saborear cada verano un rico helado donde Paulino, se veía frustrada;
-Las castañas de Aurelia y Modesto, de José (El pescadero) en el día de los difuntos, el entierro de la sardina;  La barbería de Vicentín, Las vecinas que se prestaban y ayudaban unas a otras. Nunca se criticaban, sólo se contaban las cosas. La escuela, los compañeros de curso, los maestros, la revista “Gesto”, los misioneros que nos visitaban,  compartían y contagiaban sus experiencias y aventuras vividas en países de misión, el Domund, las huchas, la Iglesia, la Primera Comunión,  las despedidas…

II

Cuando apenas contaba con 13 años, una tarde de septiembre conocí  al Padre Alejandro. La señorita María Eugenia, mi profesora de religión y de historia por varios años, me lo presentó.  Y este encuentro inesperado me cambió la vida. Su invitación en la plaza del pueblo a conocer y a compartir otro estilo de vida: la vida en el seminario mercedario en Valladolid dónde se encontraba él como formador. ¡Una verdadera locura, me dije!
 Sin embargo, esa misma noche, a solas, ya en casa y en mi habitación y después de una convivencia, meses antes,  en el seminario de Ciudad Real junto a otros amigos de la escuela, me animé a preguntarme: ¿Y por qué no? Era un adolescente inquieto, con muchos sueños, con la ilusión de ayudar, de vivir, de compartir con otros…  De ser feliz y ayudar a otros a serlo. Muy Quijote, verdad? Y creo que todavía hoy lo sigo siendo.
Siempre, desde pequeño, me llamaron mucho la atención las personas que vivían y dedicaban su vida a ayudar a los demás, a vivir para otros, sobre todo a aquellos a los que nadie miraba y nadie detenía su paso para ayudar.
La solidaridad siempre ha sido mi credo. Así mis padres, mis abuelos, mis vecinas, catequistas (Prado, Eva, Maricarmen) y amigos (Alfonso) me mostraron otra manera de vivir la fe, siendo muy feliz y ayudando para que otros también lo sean. Recuerdo el rostro de felicidad de los misioneros que nos visitaban en la escuela contando y contagiándonos sus historias.
Todavía  hoy recuerdo aquella madrugada de septiembre subiendo en el autobús en la plaza del pueblo con mis compañeros, diciéndoles adiós a mis padres. Una nueva ciudad y un nuevo camino por descubrir y vivir me esperaban.
Reconozco que, en aquel momento, no sabía bien a dónde se iban a encaminar mis pasos, mi vida, pero la ilusión era más grande que mis miedos,  y éstos se fueron haciendo cada vez más pequeños.
Mis padres accedieron a mi petición de vivir la experiencia en el seminario mercedario de Valladolid después de insistirles mucho, y de que Alejandro hablara con ellos y les convenciera. Al fin es psicólogo y parece que en esa ocasión le fue bien.  No era buen estudiante y era/soy muy inquieto, algo mimado y protegido.  Y eso le sirvió a él para convencer a mis padres.  (Hasta de esto Dios se valió para encaminar mis pasos hacia los suyos. Era lo que llaman ahora algunos psicólogos: un niño hiperactivo. Ellos tuvieron siempre la esperanza de que me cansaría y regresaría al poco tiempo. Pero no fue así y el tiempo fue pasando.
Así, cada vez que tomo el tren para Madrid y subo las escaleras eléctricas no puedo evitar mirar hacia adelante mientras mis padres desde abajo se quedan observándome muy emocionados. Una de esas veces, nos acompañó mi sobrino Aitor y le preguntó a mi madre qué por qué lloraba y mi madre le respondió, como pudo, “porque Tomasito se va en un avión muy lejos”, y él todo espontáneo a su edad de 5 años le dijo: “abuela ésta será la última vez que llores porque el año que viene el tío se va en coche”
En mis últimas vacaciones se me acercó una señora mayor y me dijo: no sabe lo que yo daría para que mis hijos me abrazaran así como usted abrazó a sus padres. Hace años que mis hijos no me abrazan y visitan. Quedé frío y perplejo sin saber qué contestar y en ese silencio le di un fuerte abrazo como respuesta a su confesión. Sus ojos se llenaron rápidamente de lágrimas y de agradecimiento. Y comenzó a contarme su vida, y lo sola que ella últimamente se sentía. Me recordó a otra señora española mayor que conocí unos meses atrás en Santo Domingo y que regresaba definitivamente a República Dominicana después de unos años viviendo en España a morir. Mire, me dijo, allá en España vivo sola y pasan los días y nadie pregunta por mí. Aquí, en República Dominicana, vivo en un apartamento chiquito pero cuando no es la vecina de arriba es la de abajo la que me pregunta y se preocupa por mí:
-¡Buenos días vecina!
 -¿Cómo amaneció? Y cuando quiero darme cuenta me sorprenden llamando a la puerta, y ofreciéndome un plato riquísimo de habichuelas y arroz.

III
Cuatro años en Valladolid, un año de noviciado en Galicia, cinco años en Salamanca en la universidad, cuatro años en Madrid y casi once años en República Dominicana es el resumen de mi vida hasta hoy. Estudios de bachillerato, Filosofía y Teología, Diplomatura en Educación Social, talleres de misionología, cursos de pastoral social y acompañamiento voluntario con los sin techo, los presos, ancianos, enfermos de Sida, inmigrantes y refugiados… Fueron años muy felices, de mucho aprendizaje y experiencias compartidas. También de crisis, sobre todo cuando había que sentarse durante semanas en el escritorio para preparar los exámenes finales con grandes manuales de filosofía, dogmática y demás teologías. Me rebelaba contra todo eso. No entendía por qué había que estudiar a Dios cuando Él mismo me hablaba y le veía a través de las personas que acompañaba cada día. Tuve grandes maestros, desde nuestras cocineras, transeúntes, presos, no tanto expertos en teología como en la vida humana, en humanidad, que sin saberlo fueron sembrando semillas de este sueño de lo que hoy soy.
Los mejores estudios que he hecho han sido junto a la gente, junto a los pobres y a los niños. De ellos he aprendido a ser más humano,  más sencillo, más de Dios. Han sido mi mejor universidad. ¡Nos falta tanto que aprender a todos a cualquier edad!

IV
En República Dominicana me han ayudado a ser mejor persona y mejor creyente. Pues fue allí recién llegado al país cuando vi a un niño de la calle que me cambió la vida. No me podía imaginar tal pobreza. Una tristeza me inundó el corazón, y a la vez, despertó en mí la esperanza de que junto a un grupo de jóvenes de catequesis de los domingos, los sábados en la mañana podríamos reunirlos y crear un espacio para jugar con ellos y alfabetizarlos. Fueron ellos,  los niños, los que nos llevaron a sus familias, a su comunidad mucho más pobre que la nuestra. Todavía recuerdo como una madre de un niño me ofreció una caja vacía de refrescos como su mejor asiento de la casa para que me sintiera confortable. Y cómo los niños de la merienda que se les ofrecía guardaban algo para sus hermanitos más pequeños. Una vez más, comprobé  que los que menos tienen te ofrecen y dan todo lo mejor. Cómo las familias de los niños y niñas de la fundación que acompañamos y de esas familias a las que ayudamos en la misión, cada año de semana santa en un lugar del país,  te ofrecen su mejor cama para que uno pueda descansar y sentirse confortable.
Junto a los voluntarios organizamos una salita de tareas en su comunidad, un pequeño comedor, los sábados de recreación. Los niños no sabían leer, jugar, compartir… Sólo pelear pero reflejaban una gran bondad de corazón y confianza en la ayuda que les brindábamos. ¡No os imagináis la alegría que siente un niño o un adulto cuando consigue poder escribir por vez primera su nombre! Yo he sido testigo de ese triunfo para ellos.
Les integramos en la Escuela, Colegios, visitamos a sus familias casa por casa, programamos una reunión mensual con los padres para charlar de sus hijos sobre Higiene, educación, salud…Trabajo infantil… Acompañada de una ayuda para la alimentación y nutrición de sus hijos. Que hoy en día dicha ayuda se ha convertido en un comercio solidario que una madre de los niños dirige como tendera. Y que ha sido construido en la propia comunidad para que puedan adquirir en pequeñas cantidades y a precio muy económico los productos de primera necesidad.
También les hicimos formar parte del campamento de verano con los niños y niñas de la parroquia. Y todo eso con la gran ayuda del Sindicato de guaguas (autobuses) de Manoguayabo que los trae y los lleva de la parroquia al Batey, todos los sábados de recreación, en la semana,  y actividades artísticas o recreativas a las que se nos invitan.
Los niños fueron creciendo y nos vimos en la necesidad de crear talleres de capacitación laboral para que pudieran después con nuestra ayuda formar sus propios negocios.
Voluntarios de la comunidad les brindaban la formación en tapicería, barbería, costura, locución… Imagínense)…  También se sumaron algunas de las mamás a la formación.
Nuestros adolescentes iniciaron así una capacitación más técnica y profesional en una empresa que quiso confiar y darles la oportunidad a los jóvenes, cuyos profesores eran los mismos  empleados (los mejores de la empresa) y el salón de la junta de la empresa se convirtió en un  aula de capacitación). A eso se sumó una nevera para las vacunas de los niños, una contribución para la comida de Navidad, para el campamento,  y la donación de 6 contenedores (Como remolques de camiones)  que hoy están situados en la parte superior de las oficinas de la parroquia y que han sido transformados en clases de una Escuela de Capacitación Técnica. Ah! Y la contratación de varios de nuestros jóvenes que se encuentran ya laborando como profesionales en la empresa.
La necesidad de visibilizar y compartir nuestro sueño en el país hizo que nuestro sueño se fuera proyectando y ampliando…  Ya no era el sueño de Tomás, era el sueño de toda una familia de amigos y hermanos que compartían y tenían un mismo sentir: desde España a Puerto Rico.
Y siempre contando con el apoyo de la sociedad dominicana y la bendición de la Iglesia dominicana a la que pertenecemos.
Así se puso en marcha la Caminata contra el Trabajo Infantil “Huellas de Ilusión” (en el marco de la semana contra el trabajo infantil – 12 de junio) Invitamos a dar un paso por la niñez a nuestra comunidad y a personalidades, instituciones y empresas que colaboran durante el año con la causa a decir No al trabajo infantil soltando globos de colores – Símbolos de los derechos de la niñez. Sin olvidarme del Reconocimiento Huellas ( que reconocen a empresas, personas, medios de comunicación que se han unido a la causa y el Brindis por la niñez.
Otra luz que nos llegó hace ahora cinco años: Las religiosas mercedarias de la Orden. A través de Sor María (Madre general) y después de Pilar, Eva (Dispensario Médico que hoy cuenta con el apoyo de todos, y especialmente de la Delegación de Misiones de Ciudad Real con Laboratorio clínico, odontología, cardiología, pediatría, rayos x, y otra monja, Aidé,  que lleva el proyecto Escuela Laboral: cursos de panadería y repostería, costura, informática, contabilidad…
El proyecto educativo toma fuerza y se consolida, al igual que el proyecto de salud. Se integra a la fundación a las niñas por la realidad tan triste y vulnerable en la que viven. Y se crea un nuevo proyecto educativo ERA (Espacio para Recrearse y Aprender) que hoy comparten cerca de 200 niños, niñas y adolescentes en las tandas de la mañana y de la tarde en el batey de Bienvenido. Y en proyección la construcción de un Centro de Desarrollo Comunitario en un terreno comprado por las congregaciones mercedarias de más de 4.000 metros que contempla la construcción de otro Dispensario Médico, Politécnico, una cancha deportivo, un comedor…
Son muchos los detalles y milagros que cada día hacen un guiño a la esperanza  de Dios en la humanidad. El ritmo de allá nos humaniza aunque es verdad que también a veces me desespera. “Al paso” me decía una señora mayor de la comunidad. “que parece usted un avioncito”. Usted no corre, usted vuela.
O como aquel joven que iniciaba su negocio de barbería al ladito de nuestro dispensario médico. Se dispuso a cortarme el pelo cuando la luz (allá la duración es de 4 a 7 horas al día) se fue y no pudo continuar su trabajo. La señora del negocio de comidas de al lado salió rápidamente y nos ofreció la luz de su casa para que el joven pudiera terminar conmigo: “su tiempo Padre es muy valioso” me dijo, si mi madre que ya es mayor puede recibir los medicamentos que necesita es gracias al trabajo que ustedes hacen en la comunidad. Déjeme ayudarle. Y así lo hizo, no sólo conmigo sino con todos los que fueron llegando después. Y mientras el joven me cortaba el pelo llamó a su mujer para decirle que llamara ala tienda y pidiera alimentos para la cena, pues esa noche tenían algo para llevarse a la boca.
La fe y la solidaridad van unidas en Dominicana, de la mano en el diario vivir de la gente de corazón alegre y hospitalario.
Fue ahí donde hace cinco años me ordené sacerdote. Redescubrí que Amor con Amor se paga. Y rodeado de los niños del proyecto, de mis padres, sacerdotes mercedarios, mercedarias y amigos dejé que Dios siguiera escribiendo en mi vida a través de mis renglones torcidos sabiendo que Él no elige a los capacitados sino que capacita a los que elige.

v
Continuamos soñando y queriendo sumar más amig@s, que nos ayuden a seguir transformando la vida de nuestros niños pequeños en dignidad y derechos. En oportunidades. Teniendo la gran confianza que lo que se inició y se hace con amor, perdura eternamente.

Cada día en el rostro de cada niño, niña y jóvenes que acompañamos se dibuja una gran sonrisa  que vosotros, nuestro pueblo y nuestra Santa Quiteria hacen posible con su oración y ayuda.
No puedo olvidarme, en este momento privilegiado, de agradeceros en nombre de todos los niños de Dominicana, la ayuda generosa que nuestro pueblo ha ido prestando a nuestros proyectos; por ejemplo, con el mercadillo solidario que todos los veranos se lleva a cabo en la plaza de nuestro pueblo con el apoyo del ayuntamiento.  Ya sé que este año está de nuevo en marcha este proyecto y que muchos estáis ya colaborando con vuestras donaciones y ayudas para que sea un éxito nuevamente.  Estas pequeñas ayudas allí se multiplican como los panes del evangelio.
Como un pregón tiene que tener también su matiz reivindicativo, no quiero dejar de unirme a la aspiración de nuestro pueblo, que ya es un clamor, para apoyar la construcción de una residencia para mayores, a fin de que nuestros ancianos no tengan que abandonar el lugar que los vio nacer ni sus amigos y conocidos, con los que han compartido la vida. Animo a nuestras autoridades a tomarse muy en serio este compromiso que será un gran bien para todos.
Que suenen los cohetes y se pongan en marcha los tiovivos, que nuestra patrona luzca ya sus mejores galas para recorrer nuestras calles, acompañada de nuestra fe, solidaridad y emoción; que no olvidemos que las caridades comenzaron como un gesto de apoyo a los pobres para que también ellos puedan celebrar la fiesta.
Santa Quiteria nos une a todos los fuenteros de todas las ideologías y tendencias porque ella es lo mejor de nuestras fiestas.
Os quiero y os llevo conmigo, en el corazón. ¡Gracias! Dios os bendice.  Viva Fuente el Fresno!!! Viva Santa Quiteria!!!

21/10/2017

IX ENCUENTRO DE INFANCIA MISIONERA.

LA SOLANA. 18 DE NOVIEMBRE DE 2017. 

     "Atrévete a ser misionero"

IX ENCUENTRO DE INFANCIA MISIONERA. 

 Descargar:

Carta de presentación.

Autorización

Ficha para los grupos

                                                             Mapa callejero para el Encuentro.

21/03/2017

TALLER MISIONERO EN EL SEMINARIO

El sábado 18 de marzo, organizado por las delegaciones de Pastoral Vocacional, y Catequesis, se celebró en nuestro Seminario el II Encuentro Diocesano de Preadolescentes, chic@s de 6ª de primaria, 1º,2º.3º de ESO. La Delegación estuvo representada por un taller misionero, donde se contó con el testimonio de Carlos Córdoba que fue misionero en Etiopía, Noelia(Gam de Alcázar de San Juan) y Chevi (Gam de San Carlos del Valle). #AnimacionMisionera



08/03/2017

VOCACIÓN Y MISIÓN

SEMINARIO DE FORMACIÓN G.A.M
1-2 de abril 2017. En La Huerta. 

En sintonía  con la programación diocesana 2016-17, que pone su prioridad en la Familia y la Vocación.
Desde nuestro compromiso y respuesta a una vocación cristiana y misionera específica, a tono con la llamada a la construcción de un mundo mejor que Jesús nos hace en el Evangelio...

02/12/2016

13º MERCADILLO MISIONERO LA SOLANA.

El dia 4 de diciembre en La Plaza Mayor de La Solana, organizado por el Grupo de Animación Misionera 



30/11/2016

CONCURSO DE CHRISTMAS

¡¡Hemos recibido 558 christmas!!. Os damos las G r a c i a s  a todos por ser tan generosos y participar en este concurso.

Muchos de los  christmas recibidos son preciosos, pero también es cierto que hay un gran número  que no se ajustan a las bases.  Aun así, el jurado lo ha tenido muy difícil para elegir ¡sólo dos christmas!  Como sabéis los elegidos se envían a la fase nacional y son estos: 





VOLUNTARIOS PARA LA MISIÓN 2017

La Delegación de Misiones quiere acompañar y formar a quienes deseen salir a una cooperación de verano en las misiones.  Pueden participar también quienes piensan a más largo plazo, como inicio de un proceso formativo, o incluso quienes simplemente quieren conocer mejor la Teología y la realidad de la Misión Ad Gentes.

Fechas previstas para la formación 

22/11/2016

¡GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN HECHO POSIBLE ESTA FIESTA MISIONERA!

CRÓNICA DEL ENCUENTRO DE INFANCIA MISIONERA.


Los niños de la Diócesis de Ciudad Real han vibrado un año más con los misioneros y con los niños de todo el mundo. Ha sido en Puertollano. Mil novecientos participantes y casi doscientos voluntarios, en un día con un tiempo espléndido, han hecho posible una jornada memorable, con la que damos inicio a la campaña de Infancia Misionera que este próximo año tendrá por lema "Sígueme".
Antes de las 10 de la mañana comenzaba a llegar los más de 30 autobuses de 35 localidades y 48 parroquias de nuestra diócesis. Comenzamos a las 11 de la mañana con una breve oración, presentación de los participantes, orden de día...
Este año, por la cantidad de participantes y las distancias de la población que nos acogía, hemos hecho dos circuitos, donde la mitad de los niños han pasado por los cinco talleres situados en la parroquia Virgen de Gracia y su entorno, y la otra mitad por los talleres situados en la parroquia de San Juan Bautista y el suyo: Oración misionera, testimonio de un sacerdote africano, Cantajuegos con canciones misioneras, y dos dinámicas para elaborar una pulsera con los colores de la Infancia Misionera y el Decálogo del niño misionero en un caso, y para buscar los valores y evitar los contravalores que favorecen o impiden el seguimiento de Jesús, en el otro.
A las 2 de la tarde llegábamos al pabellón Antonio Rivilla, donde dimos cuenta de nuestros bocadillos, y a las 4 teníamos la Santa Misa presidida por el Sr. Vicario General, D. Tomás Villar.
Poco después de las 5 de la tarde comenzábamos el regreso a nuestra localidades, con un buen sabor de boca, la alegría en el corazón, el amor a los misioneros y a los niños de todo el mundo en nuestra alma. Y...




14/11/2016

CON LOS NIÑOS DEL MUNDO...SOMOS MISIONEROS.

Todo empezó aquí.  Madrid,  mayo de 2009. Iniciamos este recorrido de ocho años. 










Si hacemos memoria recordaremos esto

DESPUÉS DEL ENCUENTRO, UN TRABAJO DE LARGO RECORRIDO.
Ese mismo año , en noviembre, en el Seminario
En 2010 en Valdepeñas.
Animados por la gran acogida y número de participantes. el III encuentro fue en Miguelturra.
Terminado el recorrido de los continentes con pañoletas. Lo iniciamos con mochilas. 



En  Alcázar de San Juan sobrepasamos la barrera de los 2000 participantes. 

11/11/2016

¡SÍGUEME!

Tenemos una pequeña historia que contar.
En el año 2009 se convocó el III Encuentro Nacional de Infancia Misionera. Los días 2-3 de mayo de 2009 en Madrid. La participación en nuestra diócesis fue importante de manera que nos invitó a seguir por el camino apenas señalado con este Gran Encuentro. Ese mismo año, se convocó el I Encuentro en nuestro Seminario Diocesano.


Esto es lo que ha ido sucediendo

03/11/2016

EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA DE PINTURA DE DON EMILIO AGUIRRE.

Don Emilio Aguirre Martín Gil, sacerdote diocesano que  con motivo de su jubilación y a beneficio del DOMUND, presenta una sesenta obras al óleo de diferentes épocas y motivos, en las que se aprecia su evolución a lo largo de su carrera pictórica, iniciada en el años 1967, aunque sus comienzos en el dibujo son anteriores.
Esos inicios los tiene en su padre, que desde pequeño le enseña a dibujar y a visitar el Museo del Prado madrileño. Posteriormente, en el Instituto Laboral, tiene como profesor al pintor tomellosero Antonio López Torres. Igualmente recibe clases del paisano Juan D´Opazo.
Estudiando en el Seminario Diocesano, a partir de 1967, asiste por las noches a la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Ciudad Real, donde es iniciado en la pintura al óleo. A partir de entonces participa en numerosas exposiciones colectivas e individuales, además de colaborar en numerosas publicaciones con sus ilustraciones.
En 1981 pasa a Madrid, donde se inicia en el arte del Grabado y la estampación, ampliando sus estudios en el Centro Internacional de Grabado de Calella (Barcelona)
Ha residido, ejerciendo su ministerio, en Solana del Pino y Mina Diógenes, Pedro Muñoz, Madrid, Tomelloso y Miguelturra, donde reside jubilado.

Su propósito es que los beneficios económicos de esta exposición sean destinados a las Obras Misionales Pontificias, por lo que invita a la participación altruista de todos. 

27/10/2016

LAS SALIDAS DE MI TIERRA

                           Ramón Cazallas. Misionero de la Consolata.
“Sal de tu tierra”. Este imperativo de Dios a Abraham se repetirá billones de veces a través de la historia a muchos hombres y mujeres , hasta de otras religiones, que buscan otro futuro en pateras sembrando de cadáveres el Mediterráneo. Serán los refugiados, los subsaharianos que tienen que huir de su tierra porque son perseguidos por su religión o por salvar las vidas de sus hijos.
Como Abraham, van a otras tierras sin saber su destino ni el futuro que les espera. Todos los pueblos y culturas tuvieron sus pequeños o grandes éxodos con invasiones, guerras, ocupaciones y persecuciones por motivos religiosos, económicos, imperialistas. Normalmente, a los que están arriba, no les importan que salgan los que son parásitos en la economía, los que no producen, como no les importa que entren los que vienen con la esperanza de enriquecer fácilmente un lugar.
Pero vamos a lo nuestro. Bien pequeño, con tres años tuve que salir de mi tierra natal, Calzada de Calatrava, para Puertollano, en aquel tiempo era la tierra que manaba “leche y miel”. Mi padre no veía futuro para sus hijos. Cogió el “petate” y allí nos fuimos todos, también motivó esta salida un hombre de “iglesia?” que hizo lo que no tenía que hacer…
He tenido muchos “éxodos” en mi vida, el primero, quizás el más importante fué cuando descubrí que Dios me llamaba a estar entre los pobres, en la misión. Del Seminario de Ciudad Real me embarqué con los Misioneros de la Consolata. Nueva cultura, nueva convivencia con jóvenes de otras naciones y continentes. En la convivencia con ellos comprendí que tenía que salir de mi tierra, no la geografía, sino de mi propia tierra interior: mi cultura, mi manera de pensar y sentir. Que no era la verdad todo lo que yo pensaba y decía. Que la verdad era poliédrica y tenía muchas caras. Se da un rasgado interior que debes ir cosiendo e juntando ante otras mentalidades y culturas, sobre todo ante la Misión de Jesús que te hace caminar a otro ritmo y con otra intensidad de vida y de relaciones.
El mayor éxodo es vivir en concreto la Misión  después de doce años en Roma. Fué un salto de cualidad: los pobres, el Sertão nordestino de Brasil, me enseñaron tantas cosas: otra teología y otra espiritualidad que nacían desde abajo, desde los excluidos, los “sintierra” y “sinagua”, desde la injusticia institucional que había que destruir para que los pobres “tengan vida y vida en abundancia”. Los pobres eran mi libro de cabecera, y cada día avanzábamos siempre con un nuevo capítulo.
Nacieron “los vientos de media noche”. Momentos de derribo e construcción, momentos de romper las cercas de los fazendeiros y colocarlas en los terrenos de los “sintierra”, momentos en los que se ocupaba una tierra de nadie para construir un centro para atender los niños desnutridos e dar formación a los animadores de comunidades.
Dentro de ese mundo nace una nueva espiritualidad en la escucha de los pobres. Os la defino con algunas frase de ellos: “No se preocupe, Padre, Dios es más”. “Nosotros somos ricos en fe y los ricos son pobres”. “Lo poco con Dios es mucho”. En tiempos de sequías: La tierra sin agua es un cadáver. La lluvia es la misericordia de Dios para este Pueblo.
Todo ésto era para mí fuentes de espiritualidad. No podía orar sin  estos referenciales, no podía estar tranquilo con miles de niños  desnutridos.
Volver a Europa fué un “castigo para mí”. Pero era la tierra indicada. Tenía que salir de Brasil para otros servicios y aterricé en Portugal con residencia en Oporto. Después de los servicios institucionales que me encomendaron empecé a trabajar con los “sintecho”. Otro mundo desconocido pero apasionante. Viernes y Domingo, con los voluntarios salimos al Centro de Oporto desde las ocho de la noche hasta la tres de madrugada.
    
Los voluntarios  reparten cena y algo caliente para los que duermen en los soportales de los edificios o debajo de los puentes. Yo no dí todavía ni un café. Me limito al contacto personal, a escuchar sus vidas. Y qué vidas! Muchos son “sin techo” por vocación!? Otros, por problemas con sus propias familias, y un buen número de ellos excluidos por la misma sociedad y el paro laboral. Algunos viven tragedias y, en esa situación, se tiran a la calle a lo que sea y a por lo que sea. Os contaría algunos casos que se os pondría la carne de gallina.
         Me costó entrar en sus vidas hasta el punto, que al principio, algunos corrían pensando que era un policía. Ahora es una delicia.
         Cuando Dios nos indica salir de nuestra tierra nunca sabemos dónde vamos a parar. Ciertamente es la tierra que El quiere que hace que sea nuestra tierra.

Qué diría a los cristianos manchegos después de mi experiencia misionera? Varias cosas:
Que sean cristianos en Salida como nos indica el Papa.
Que escuchen las voces de los pobres que están a su alrededor.
Que salgan de sus televisiones, móviles y otros aparatos que nos atan para ver otro mudo.
Que entren en la “cultura del encuentro” con otras razas y personas que se encuentran en situación de pobreza.

Que abran los ojos para ver que otro mundo es posible con solidaridad

, amor, compartiendo lo que se es y lo que se tiene.

26/10/2016

PUERTOLLANO, VIII ENCUENTRO DE INFANCIA MISIONERA.

Un año más, desde la Delegación de Misiones nos disponemos a convocar el que será el VIII ENCUENTRO DIOCESANO DE INFANCIA MISIONERA.
Como en anteriores ocasiones, pretendemos mantener vivo en nuestros niños el espíritu misionero, educarles en la fraternidad universal, animar todas las comunidades parroquiales, y propiciar la creación de grupos de Infancia Misionera.

La fecha será el sábado 19 de noviembre.
El lugar: Puertollano.
Lema: “¡Sígueme!” (es el lema de la próxima Jornada de Infancia Misionera).

Podrán participar todos los niños que lo deseen, de 9 a 13 años, acompañados de sus padres y catequistas.