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09/10/2020

MEMORIAS DEL CONFINAMIENTO. FILIPINAS. CONSUELO.


  Hna,Consuelo Fernández Hijicos. Hermanas de la Caridad de Nuestra Señora de la Merced. Filipinas 

Por aquí en Filipinas estamos más o menos como en todo el mundo, desde primeros de marzo hasta ahora en casa y amenazados a no salir tanto por las autoridades como por miedo a los contagios, que no dejan de surgir, esto hace que según se van terminando fechas propuestas se ve necesario una nueva extensión con vistas a que cesen las muertes y contagios.

 ¿Cómo está afectando el COVID 19? Caloocan City es un lugar muy pobre donde la mayoría de las familias son grandes y viven en lugares muy pequeños y con escasos trabajos como: Choferes de pequeños vehículos, pequeñas tiendas de comidas que ellos mismos preparan, venta de cartones y botellas de reciclaje… Ahora con la pandemia no pueden salir o salen con mucha limitación y las ayudas del Gobierno no son suficientes para alimentar a las familias y para las medicinas necesarias y muchas personas mayores y enfermas nos piden constantemente porque no tienen ni para sus medicinas básicas y algunos productos de higiene…

¿Qué está haciendo la Iglesia y la misión? Vivimos  insertas en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes y el Párroco en las Misas por Facebook pide, desde el principio donaciones para paliar el hambre y las necesidades básicas de la gente y varias veces hemos salidos con algunos jóvenes a llevarles por los barrios, otras veces se hacen listas de los distintos sectores y se nombra un responsable para que reparta a donde no llegó.

Mi comunidad colabora con la Parroquia pero esto no es suficiente y  través de nuestra Congregación y alguna donación que recibimos vamos haciendo algunas compras de alimentos y medicinas, especialmente nos preocupan la cantidad de niños y personas mayores desnutridos y a unos que llaman a la puerta y a otros que les llevamos a sus lugares se intenta paliar lo que se puede. Así vamos viviendo este dolor que afecta a todo nuestro mundo y oramos constantemente para que la Fe y la Esperanza sigan vivas porque la gente empieza a desesperar y a tener depresiones y stress mental y esto es un peligro en nuestra sociedad.

09/10/2019

"VAYAN Y HAGAN QUE TODOS LOS PUEBLOS SEAN MIS DISCIPULOS"


Sor Consuelo Fernandez Hijicos, Mercedaria de la Caridad en Filipinas.
La Iglesia recibe el mandato de Cristo para prolongar su misión: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bauticenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” Mt. 28, 19
La Iglesia es toda ella misionera y la obra de la evangelización nos compete a todos los bautizados de ahí que el lema de este año  “BAUTIZADOS Y ENVIADOS” despierta en cada bautizado la urgencia de la evangelización a todos los pueblos.
Durante muchos años me he sentido  enviada a colaborar en la Misión Ad Gentes para anunciar a Jesucristo Redentor de la humanidad en varios países de América Latina y ahora hace siete años vivo en Filipinas donde en comunión con mi comunidad realizamos nuestra misión en Camarín Caloocan City, en la periferia de Manila Capital de Filipinas. Las personas son muy religiosas, hospitalarias y sencillas.
La mayoría de sus habitantes son de bajos recursos y muchos viven en la extrema pobreza, las familias son muy numerosas, para obtener lo necesario tienen que emigrar a otros países arriesgando su vida, su dignidad y la estabilidad familiar,  sumándose a una realidad que no siempre encuentran cubrir lo necesario para vivir.
Nuestro trabajo consiste en apoyar la pastoral parroquial en todas sus áreas, específicamente en la evangelización. En el campo de la salud hay grandes necesidades, la mayoría no tienen acceso a las posibilidades médicas, muchos de ellos por desnutrición y falta de atención sanitaria y las inclemencias del tiempo, muy marcadas por el clima tropical, padecen enfermedades tales como tuberculosis, neumonías, dermatitis, alergias, problemas dentales… En colaboración de un pequeño grupo de Doctores y voluntarios apoyamos un programa de salud en un pequeño dispensario que nos permite remediar, en la medida de nuestros alcances algunas situaciones físicas y económicas.
Nos sentimos impactadas por el sufrimiento de este pueblo que lucha por salir adelante a pesar de las pocas posibilidades que la realidad socio-política le brinda.
Nos sabemos en comunión con nuestra Iglesia que al rededor del mundo ora, lucha y da la vida por nuestros hermanos más necesitados a través de miles de  misioneros que nos dan testimonio y nos muestran que es posible apostar por un mundo más justo y solidario.

15/03/2019

¡SÁLVESE QUIEN PUEDA!.


Jose Manauel Zapata.  Voluntario Misionero. Filipinas. 
Con este título empiezo mi post hablando de cómo se enferma y se sana en Bicolandia, Filipinas.  Ya casi un mes aquí y he visitado algunos centros de salud, y hospitales de la región… Me gustaría compartir mis impresiones con vosotr@s.
El sistema nacional de salud está totalmente fragmentado: ayuntamiento, gobernador, ministerio de salud, cada uno tiene sus servicios sanitarios, a veces en la misma ciudad, trabajando en paralelo…No hay una Sanidad Publica de calidad, y la Seguridad Social no cubre a todo el mundo. Si vives en zona rural, olvídate, los recursos son mínimos… De vez en cuando el candidato de turno organiza Medical Mission para ganarse a la parroquia de pueblo en tiempo de elecciones.
Si tienes dinero, este es tu país. Es el supermercado de los especialistas y las pruebas. ¿Quieres un TAC? Sin problema, pagas y lo tienes. Barato (consulta de especialista, 10 euros) y te hablan en ingles… No es extraño que se haya convertido en destino estrella de turismo sanitario internacional. Y viceversa, Filipinas es uno de los principales exportadores de enfermeros al mundo. Cada año, 70% de sus egresados se van al extranjero. Son muy exportables: 4 años de universidad e ingleshablantes… les ofrecen salarios bastante mejores en Emiratos, Australia o Estados Unidos que en su propio país. Así que se van, y mandan las remesitas de dinero con el que ayudar a los que se quedan… pero dejan Filipinas sin este capital humano que al país le ha costado lo suyo formar.
Si no tienes dinero… mala suerte. La pobre gente pobre, sobre todo en el campo, confía más en el herbolario (curandero) que en la medicina occidental. También es más accesible. Todavía hay mujeres que dan a luz en sus casas, solas o con parteras tradicionales, y algunas mueren con sus hijos por complicaciones en el parto. Por eso las monjas pusieron una maternidad en este rincón Filipinas, el segundo más pobre después de Mindanao. Y tienen intención de poner un hospital comarcal cuando la infinita burocracia nacional se lo permita…
Aquí no hay asistencia sanitaria a domicilio. Ningún médico ni enfermera va a ir a la casa del enfermo a visitarlo, esté como esté. La familia se tiene que buscar la manera de trasportar al enfermo. La Siervas son las únicas que visitan, al menos una vez al mes, a las personas postradas en sus casas. Revisan las heridas, y dejan material para que se curen ellos mismos.
Aquí hay muchos hipertensos y diabéticos, pero sin control por parte de los consultorios. Cada uno se busca la vida, o mejor dicho, descuida su salud, porque la mayoría no hacen caso… No existe conciencia de enfermedad crónica… A veces toman la medicación, y cuando se encuentran bien la dejan… los centros de salud no tienen ni glucómetro, el acceso a la insulina es ciencia ficción, solo usan antidiabéticos orales… espero en este tiempo aquí poder iniciar un programa de control de diabetes en el consultorio de las hermanas…veremos…
La tuberculosis es un serio problema de salud pública en toda Filipinas. Es la sexta causa de mortalidad general, y es un tema complejo, con difícil solución a pesar de los esfuerzos nacionales e internacionales. Como causa subyacente, lo de siempre, la pobreza. Hay gente que se muere porque le toca, y gente que se muere porque es pobre. Así de chungo.
Como describir lo que veo aquí… abandono. La mayoría de la gente abandonada a su suerte… los que más necesitan los servicios son los que menos acceden… En este mes he visto más cuadros que en el Museo de Prado. Por pudor y por evitar el morbo prefiero no entrar en detalles… Algunas de estas personas llaman a la puerta del convento buscando ayuda, y gracias a Dios que la encuentran. Un oasis en este desierto. Que hace que esta gente tenga un poco más de vida, con más calidad… Hay muchos mundos en este mundo… y hay luces que iluminan en medio de las tinieblas…

10/10/2017

" SE VALENTE, LA MISIÓN TE ESPERA".

Sor Consuelo Fernández- Mercedaria de la Caridad. En Filipinas. 


“SÉ VALIENTE LA MISIÓN TE ESPERA” es un hermoso lema en estos tiempos que el confort y el bienestar llama a nuestras puertas y tenemos la tentación de cerrar los ojos a tantas necesidades y tanta necesidad de Dios como viven nuestros pueblos y países.
Le cuento que Filipinas es un País  muy rico en hospitalidad, en fe, en generosidad y muy sufrido por diversas causas como son los desastres climáticos que cada año arrasan  con la vida de muchas familias y con sus pequeñas posesiones.
Mi comunidad está ubicada en una ciudad de Filipinas cerca de la capital Manila, en Camarín Ciudad de Caloocan, insertas en nuestra Parroquia “Nuestra Señora de Lourdes” Es un lugar donde las personas son muy religiosas y acogedoras, aun en medio de sus privaciones económicas   y   problemática familiar, siempre muestran un sentido de cercanía, alegría y colaboración, lo cual nos permite a  la comunidad ir compartiendo con ellos  en   las actividades parroquiales, siendo presencia  mercedaria de la Caridad en medio de un pueblo sencillo y humilde.
      La mayoría de sus habitantes son de bajos recursos, para obtener lo necesario  para    el  diario vivir tienen que hacer grandes sacrificios, separándose de sus familias incluso muchos de ellos se trasladan a las grandes ciudades y a países vecinos en busca de mejores condiciones económicas, lo cual no siempre es posible adquirir suficiente remuneración pues debido a la gran población y las pocas posibilidades de trabajos, no todos logran un empleo digno.
Existe una gran población de niños  y jóvenes que carecen    de buena y suficiente alimentación y vivienda y que por falta de  medios financieros no pueden terminar sus estudios. Aunque se recibe algunas pequeñas ayudas para programas escolares no todos pueden obtenerla, corriendo a si la suerte de tener que parar su tiempo de estudio y lanzarse al mundo del trabajo  el cual es muy limitado sólo  colaboran con sus familias desde  muy  tempranas edades con la venta de pequeñas  manualidades  y alimentos típicos que preparan sus madres.
 En el campo de la Salud hay grandes necesidades, no todos tienen acceso a las facilidades médicas.  Muchos de ellos por desnutrición y falta de atención sanitaria padecen enfermedades tropicales tales como tuberculosis, dermatitis alérgicas, problemas dentales y otras  infecciones.
 En colaboración con la parroquia  y un equipo de voluntarios, hermanas, doctores, enfermeras, apoyamos  un programa de salud en un pequeño dispensario que nuestra  congregación construyó y que nos permite, a la vez que vamos conociendo la cultura filipina, remediar, en la medida  de nuestros alcances algunas situaciones físicas. Este pequeño equipo  ofrece gratuitamente sus servicios en los horarios disponibles de sus respectivos trabajos
Son muchas las tareas pastorales  y necesidades  que diariamente surgen a nuestro alrededor y que  la comunidad se siente impactada y limitada para acudir a tanta necesidad.  Nos vamos integrando paulatinamente en  las  actividades de la parroquia. Participando en los programas de alimentación nutricional; compartiendo con las familias en las comunidades de base; durante los fines de semana la comunidad se desplaza a los diferentes barrios  para participar de la Eucaristía con las comunidades sencillas de los diferentes lugares, Misas en la calle…
 Colaboramos  en la catequesis de niños y jóvenes en la parroquia, en la pastoral juvenil vocacional. Los domingos tenemos tarde de oración y formación con adolescentes. Participamos en las actividades del equipo de animación misionera de la Diócesis   Impartimos   clase es Español  para los Jóvenes del programa de becas escolar que  financia la parroquia  Nuestra Sra. De Lourdes para que tengan acceso a algún puesto de trabajo en restaurantes o algunos centros de diferentes lenguas.
Contamos con un grupo de Laicas mercedarias que a la vez que se forman en nuestra identidad carismática nos ayudan en nuestra misión. Todas  estas y otras actividades las vamos integrando en nuestra comunidad  conociendo la cultura  y los idiomas, Ingles  y Tagalog, que habla el país.
Tratamos, en la medida de lo posible, apoyar los proyectos de ayuda a los necesitados  a nivel comunitario y económicamente con el soporte congregacional de Proyectos Misioneros  que   nos brindan su apoyo económico, gracias también a la ayuda que nos brindó el año pasado nuestra  Diócesis de Ciudad Real  y algunas familias amigas de Herencia, pudimos  comprar útiles escolares  para los niños, sufragado los gastos de hospitalización y medicina a algunas familia, reconstrucción de algunas viviendas que por causa de las inclemencias del tiempo fueron destruidas y colaborar en el programa de nutrición infantil.  Por lo cual aprovechamos este medio para decirles una vez más GRACIAS  A CUANTOS COLABORAN para que podamos ser merced de Dios junto a los necesitados en estas tierras  filipinas, donde intentamos hacer posible el sueño del Beato Zegrí, nuestro Fundador: “No dejar si posible fuera en todo el mundo un solo ser abandonado, afligido, desamparado y sin recursos.”.
En esta novena de nuestra Madre de la Merced  cuenten con nuestras oraciones, que Ella interceda para que todos SEAMOS VALIENTES Y RESPONDAMOS A TANTA MISIÓN DONDE LOS PRIMEROS BENEFICIARIOS SOMOS LOS QUE RECIBIMOS DE DIOS LA GRACIA DE PODER ALIVIAR, DESDE NUESTRA POBREZA,  EL DOLOR DE NUESTROS HERMANOS.

Sor Consuelo Fernández- Mercedaria de la Caridad 

09/02/2016

¡GRACIAS!, DESDE FILIPINAS.

Sor Consuelo Fernández Misionera Mercedaria de la Caridad en Filipinas

Con mucho gusto y con un corazón agradecido les digo ¡GRACIAS! Y les pongo unas líneas desde Filipinas, misión en la que estoy destinada desde hace tres años y que a pesar de la limitación de los idiomas Inglés y la lengua nacional, el Tagalo, soy muy feliz y doy gracias a Dios de ser  misionera, Mercedaria de la Caridad en este lugar de Asia y por  el apoyo que siento de mi Diócesis de Cuidad Real
Apostolado de las hermanas Mercedarias de la Caridad en la  Parroquia Nuestra Sra. de Lourdes
La comunidad está formada por cuatro hermanas: Una de República Dominicana; otra del Congo; otra Peruana y servidora Española, de Herencia, Ciudad Real,  inserta en una ciudad de Filipinas cerca de la capital Manila, en Camarín Caloocan. Es un lugar donde las personas son muy humildes, religiosas y acogedoras, aun en medio de sus privaciones económicas   y   problemática familiar, siempre muestran un sentido de cercanía, alegría y colaboración, lo cual nos permite a  la comunidad ir compartiendo con ellos  en   las actividades parroquiales, siendo presencia  mercedaria en medio de un pueblo sencillo. 
      La mayoría de sus habitantes son de bajos recursos, para obtener lo necesario  para    el  diario vivir tienen que hacer grandes sacrificios, separándose de sus familias incluso muchos de ellos se trasladan a las grandes ciudades y a países vecinos en busca de mejores condiciones económicas, por lo cual no siempre es posible adquirir suficiente remuneración pues debido a la gran población y las pocas posibilidades de trabajo, no todos logran un empleo digno y estable.
Existe una gran población de niños  y jóvenes que carecen    de buena y suficiente alimentación y vivienda y que por falta de  medios financieros no pueden terminar sus estudios. Aunque se recibe alguna  ayuda para programas escolares no todos pueden obtenerlo, corriendo así la suerte de tener que parar su tiempo de estudio y lanzarse al mundo del trabajo el cual es muy limitado sólo  colaboran con sus familias desde  muy  tempranas edades con la venta de pequeñas  manualidades  y alimentos típicos que preparan sus padres.


En este respecto damos ¡MUCHAS GRACIAS! A nuestra Diócesis de Ciudad Real que este año nos aportó una ayuda para el programa de nutrición infantil que cada seis meses turnamos las distintas capillas con un grupo de unos 40 niños de bajos recursos y de bajo peso, para darles una comida cada día con vitaminas
 En el campo de la Salud hay grandes necesidades, no todos tienen acceso a las facilidades médicas.  Muchos de ellos por desnutrición y falta de atención sanitaria padecen enfermedades tropicales tales como tuberculosis, dermatitis alérgicas, dengue, problemas dentales y otras  infecciones.
Tratamos en la medida de lo posible apoyar con los proyectos de ayuda a las grandes necesidades  a nivel comunitario y económicamente con el soporte congregacional y proyectos misioneros que a veces recibimos ¡GRACIAS, MUCHAS GRACIAS POR LA COLABORACIÓN DE TODOS! Por ayudar a este pueblo que además de las necesidades mencionadas y por sus precarias viviendas, sufren con frecuencia las catástrofes naturales de tifones y lluvias que arrasan con lo poco que tienen.
En nombre de la comunidad y de todos los que colaboran con nosotras les deseamos una FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2016. Nos unimos al Papa en este Año de la Misericordia pidiendo:
 “Que nos convirtamos en misericordiosos, y que las comunidades cristianas sepan ser oasis y fuentes de misericordia, testigos de una caridad que no admite exclusiones"(P. Francisco)

Reciban un fuerte abrazo y nuestras oraciones. Sor Consuelo Fernández MC

16/10/2013

EN EL DOMUND, AYUDA A LOS MISIONEROS.

Soy Felicidad Ruiz Muñoz, natural del pueblo de Membrilla (Ciudad Real).  Un día, ya muy lejano, sentí la llamada a la Vida Religiosa e  ingresé en la Congregación de Adoratrices.


Después de unos años de formación fui enviada a Japón como misionera, donde permanecí 33 años. Este país  fue para mí un mundo realmente desconocido y nuevo.  Tiene arraigadas en su tradición las  grandes y fuertes religiones del Sintoísmo y Budismo y los cristianos son una minoría. Esto quiere decir que la labor evangelizadora ha de ser de mucho respeto mutuo, tratando de ser un buen testimonio de la religión que profesamos, sin imponerla.

Desde el 1999, debido a mi trabajo,  tuve ocasión de visitar las casas y centros  que tenemos por toda la geografía,  en  cuatro continentes y  varios países. Fue una  hermosa y rica experiencia,  que me han enriquecido grandemente y han ampliado mis horizontes y ensanchado mi corazón. Me impactaron de una forma especial los países más pobres, como Bolivia, Perú, Ecuador, República Dominicana, India, Camboya, etc.  Después de vivir tantos años en Japón, me encontré con realidades nuevas. Me impresionó la piedad de estos pueblos, su tono festivo expresado en su rico y variado folklore y gran hospitalidad. Formulan sus oraciones con tal fuerza,  que el Señor no podrá por menos de  “oír los gritos de su pueblo”. Pueblos no pobres, sino empobrecidos. Ricos y lindos en su naturaleza y su gente pero cada vez más explotados y marginados. En estos lugares, los misioneros realizan una importante misión humanitaria y evangelizadora.

25/10/2012

LA INCULTURACION EN LA VIDA MISIONERA

Pablo Muñoz Sánchez Herrera
Misionero en Filipinas.
¡Feliz Día Mundial de las Misiones!. Es una alegría felicitaros este día otra vez desde Filipinas. Como sabéis, después de 8 años de apostolado en Cebú y un año de formador del Postulantado ahora estoy estudiando Licenciatura en Teología Bíblica que si Dios quiere acabaré el próximo Abril 2013. Quiero compartir también mi alegría con vosotros de haber cumplido el pasado 22 de Septiembre, 10 años de votos perpetuos y 17 años de vida misionera.
En este testimonio me gustaría hablaros de la importancia de la inculturación en la vida misionera. Para los  que no os resulte familiar esta palabra, inculturación significa la capacidad de adaptación y asimilación de la cultura en la que uno vive. Eso significa que tienes que dejar de lado muchos aspectos y actitudes de tu vida que  son culturales y que si no dejan de lado serían un obstáculo en tu relación con gente de otras culturas. Sin duda alguna este es uno de los puntos más importantes para cualquier misionero: hablar la lengua que ellos hablan, comer la comida que comen, vivir en las mismas condiciones que ellos viven y llegar  a relacionarte con la gente como si de uno de ellos se tratara.

08/11/2011

¡ENHORABUENA, PABLO!


Pablo Muñoz Sánchez Herrera.
Verbum Dei. Filipinas.

Querida Delegación de Misiones de Ciudad Real:
¿Cómo ha ido el mes misionero?. Espero que muy bien. Os escribo con alegría para informaros de cómo me fue el primer trimestre de mi Licenciatura en Teología Bíblica. Por la gracia de Dios, un poco de esfuerzo y vuestras oraciones he sacado Matrícula de Honor en las cinco asignaturas en las que me matricule en el primer semestre. ¿Nunca me imaginaba que me fuera tan bien!. ¡Muchísimas gracias!.
Tengo más noticias: he mandado algunos de los trabajos que he hecho durante el semestre a varias revistas bíblicas y dos de ellas me han contestado ya ¡que lo van a publicar!. Ya os mantendré informados y os mandare una copia. Claro que es todo en inglés. Con un poco de tiempo espero poder traducirlos al español.
También el Espíritu me ha seguido inspirando musicalmente y he compuesto 2 Himnos litúrgicos, uno en hebreo con el Shema Israel y otro con el Prologo de Juan en griego.....
Saludos a todos unidos en Cristo y María. Vuestro hermano Pablo.

17/06/2011

CREER EN LA PROVIDENCIA

Pablo Muñoz Sánchez Herrera.
Verbum Dei
Cordiales saludos a todos desde La Perla del Sol de Oriente, Manila. Como ya os conté en mi última carta este es mi destino ahora. Después de pasar 8 años en Cebú, el Señor me trajo por estos lares Manileños el año pasado para ayudar en la Formación de 6 postulantes que teníamos y, con la gracia de Dios, como dijo Jesús en su oración en Juan 17; “Ninguno se ha perdido” todos han dado el paso al Noviciado. Muchísimas gracias por vuestras oraciones. Ahora el Señor me ha preparado otro tiempo de gracia en el que me pasaré unos 2 años estudiando, haciendo la Licenciatura en Teología Bíblica, en los Jesuitas de Manila. Bueno, esto es sólo un poco de repaso de por dónde ando pero no es el centro de lo que os quiero contar en esta carta.
Sé que es el día del Misionero Diocesano y, orando sobre ello y dándole vueltas a la cabeza sobre cuál podría ser el mensaje que os podría transmitir en esta carta, quiero dedicar esta carta el tema de la vivencia de la Providencia en la vida misionera.
Creo que uno de los mayores retos cuando el Señor nos llama a ser misioneros es creer realmente en la Providencia, creer que si Él me llama, Él me cuidará hasta el final y que no se la va a escapar ni un solo detalle de todas las cosas que necesitamos cuando nos decidimos a servirle en la Misión. Dios no es sólo Padre, ¡¡DIOS ES UN PADRAZO!!!
En mis 16 años de vida misionera os puedo asegurar que Jesús siempre ha cumplido sus promesas, como cuando le preguntó a los discípulos: “¿Cuándo os mandé sin dinero… os faltó algo? Nada Señor” Pues así es Dios con los misioneros, dejamos nuestra casa y el Señor nos da más de 100 por 1, dejamos nuestra familia y el Señor nos da más de 100 por 1, dejamos nuestros planes y el Señor nos inunda con los suyos ¡QUE SON MIL VECES MEJORES!!!! Dejamos nuestra novia y….. el Señor nos da a María nuestra Madre como compañera de camino.
Cuando estuve en España durante mi formación por 7 años nunca comprábamos la comida. Íbamos a los mercados a pedir la comida que no habían vendido y que estaba a punto de echarse a perder; frutas, verduras, carne, pescado…. Pan….. ¡¡¡Todo!!! Luego dependía de la pericia del cocinero misionero el que la comida supiera bien.
Respecto a la ropa toda era donada; alguno que se había muerto por aquí o ropa que le sobraba a alguien por allá, en fin, siempre en abundancia, no siempre de mi gusto pero eso también me enseñó el Señor. Me enseñó que a Él sí que le gusta la ropa que llevaba porque me la había dado él. Y si a Él le gustaba, pues ¿qué más podía pedir?
Aquí en Filipinas no podemos pedir la comida porque hay muchísima gente en más necesidad que nosotros, así que el Señor nos provee el dinero para que podamos comprar la comida que necesitamos para estar en buena salud y poder servirle. Pero respecto a la ropa pues son ya 16 años en los que nunca me he comprado nada y nunca me ha faltado nada.
Pero la mayor experiencia de Providencia la he experimentado en la parte espiritual. Cada día el Señor me ha dado el pan que necesitaba, esa Palabra de aliento, esa Palabra purificadora, esa Palabra reconstructora…. Cada día, cada mañana, el Señor me ha abierto el oído para alimentar mi corazón a través de su Palabra. ¡Y no cansa! ¡Y Él no se cansa! Como una madre que se levanta temprano cada día a preparar el desayuno para su familia, así es nuestro Dios. Puedes confiarle toda tu vida a Él con la confianza ciega de que nunca faltara nada que de verdad sea necesario.
¿Qué es una vida misionera? Es una vida que se abandona alegremente en la Providencia infinita de nuestro Dios al que nadie gana en generosidad. Cuanto más damos más recibimos. Pues no le des poco. Dáselo todo y Él te lo dará todo también. Nadie sale perdiendo, todos salimos ganando. ¡FELIZ DÍA DEL MISIONERO DIOCESANO A TODOS!.